Viajar con la decoración

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El pasado viernes 27 de septiembre se celebró el Día Mundial del Turismo, una ocasión que siempre se aprovecha para fomentar esta práctica y, sobre todo, los buenos hábitos a la hora de visitar otros países. Podéis pensar que esta fecha tiene bien poco que ver con nuestro sector, pero os equivocáis, pues con la decoración también se puede viajar. Porque, del mismo modo que la ambientación de una estancia puede transmitir sensaciones, ésta también puede evocar lugares. Para prueba, este repaso a los principales estilos inspirados en rincones del mundo.

Estilo nórdico o escandinavo:

Cómo no, este recorrido tenía que empezar con uno de los estilos que más de moda está últimamente. Proveniente del norte europeo, el estilo escandinavo se basa en líneas rectas y minimalistas. El blanco y la madera clara son sus colores predominantes, especialmente en paredes y mobiliario. Las notas de color vienen dadas, fundamentalmente, por los textiles. Y el espacio juega un papel fundamental: la sensación de amplitud se compatibiliza con el aprovechamiento de cada centímetro.

Estilo oriental o japonés:

Cuando de decoración del mundo se trata, uno de los estilos más míticos es el oriental. Éste es escaso en mobiliario, el cual se caracteriza por su baja altura. En lo que a colores se refiere, priman aquellos que se encuentran fácilmente en la naturaleza, como tierras, azules o verdes. Asimismo, los elementos como las fuentes o las esculturas son protagonistas. Por último, emplear biombos o paneles para separar ambientes es uno de los recursos esenciales.

Estilo étnico o tribal:

Un único objeto es capaz de trasladarnos a lejanas culturas. Así, el estilo étnico se basa en esto mismo: en mezclar elementos de exóticos enclaves – por ejemplo, Marruecos o Tailandia – en un mismo espacio. Para evitar el agobio visual, la clave reside en emplear pocas pero impactantes piezas. En cuanto a la paleta de colores, tierras, rojos y naranjas son los que mandan. Por su parte, el blanco y el negro pueden ayudar a equilibrar la estética. Asimismo, en este caso hay que prestar especial atención a las texturas: fibras vegetales, maderas, piedra, mimbre…

Estilo colonial americano:

Una vivienda independiente, rodeada de jardín, con porche a la entrada y construida en madera. En líneas generales, este es el concepto exterior de vivienda que viene a la cabeza cuando se habla del estilo colonial americano. Por lo que respecta a su interior, destacan los muebles artesanales en líneas rectas, las combinaciones de colores basadas en el blanco y su familia cromática – como beige o marrones – y las grandes chimeneas. Elementos de forja, vigas y objetos antiguos pueden completar el ambiente.

¿Se os ocurre algún otro estilo? ¿Con cuál os animáis a viajar? :)

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