“Nuestro patrimonio arquitectónico es identidad, cultura, tradición y futuro”

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Libe Fdez. Torróntegui (@Libe_reharq) ha acuñado el concepto “di(ver)fusión” a partir de su blog reharq* y se dedica a esto mismo. Porque ella no solo trabaja como arquitecta en la conservación de los edificios históricos, sino también divulga su importancia en categoría de comunicadora. La pasión que pone en ello le ha convertido en una de las voces más conocidas con autoridad en dicha materia. Con todo, en Pinturas Blatem hemos buscado una oportunidad para hablar con una profesional semejante.

Para conocerte mejor: ¿de dónde viene tu vocación por la arquitectura en general y por el patrimonio en particular?

La decisión de estudiar arquitectura vino motivada por mi carácter inquieto y mis ganas de ‘saber de todo un poco’, ya que es una carrera que aúna técnica y arte. Lo mío con el patrimonio fue un flechazo a raíz de hacer un posgrado sobre rehabilitación y restauración arquitectónica en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Encontré una disciplina que me enganchó, que domino, en la que disfruto tremendamente trabajando… Es como si se cerrara el círculo.

¿Por qué consideras que esta especialidad es tan importante en la disciplina que nos ocupa?

Creo que en la pregunta habéis dado con la palabra clave: ‘especialidad’. Uno de mis primeros encargos fue la rehabilitación de una vivienda catalogada en un pueblo de Navarra. Fue un proyecto con muchísimos condicionantes por el hecho de estar protegido pero, a la vez, muy interesante. Lo lidié con más entusiasmo y valentía que sabiduría y aprendí que para intervenir en nuestro patrimonio con sensibilidad, conocimiento y profesionalidad, este campo requería de especialización; razón por la que fui a Barcelona a cursar el posgrado. El patrimonio trata de arquitectura del pasado, pero con un gran peso en el presente. Muchos de nuestros edificios históricos representan una forma de construir ya en desuso, son como ‘edificios-documento’. A nivel social, nuestro patrimonio arquitectónico es identidad, cultura, tradición y futuro.

¿Crees que la rehabilitación e intervención de edificios históricos es una salida de futuro actualmente?

Sí, por supuesto. El fomento de la rehabilitación es un motor económico tanto a nivel de los técnicos que intervenimos en él (desde arquitectos, ingenieros o geólogos hasta sociólogos o gestores culturales) como en los territorios donde se actúa. Además de una salida, yo lo considero un compromiso con la sociedad: tenemos un país con una gran riqueza patrimonial y es una gran satisfacción trabajar para conservar esta memoria construida.

Según tu experiencia, ¿cuáles son los principales retos que afronta la arquitectura en este sentido?

Algo que bien pudiera parecer de sentido común es una de las mayores lacras de nuestro patrimonio intervenido: actuar sin tener un uso determinado para el ‘nuevo edificio’, lo que con el tiempo vuelve a generar un patrimonio postergado, no valorado y deteriorado. Eso sí, no hay que olvidar que debemos dar vida a nuestro patrimonio con usos que sean compatibles con los valores que queremos conservar o potenciar a nivel histórico, constructivo o identitario. Hasta ahora, la preservación del patrimonio ha venido desarrollándose en la mayoría de los casos por parte de las administraciones, pero requiere de nuevas perspectivas. Es necesaria la participación de la sociedad civil tanto a nivel de inversión como de gestión. Y tan importante es actuar como contarlo. Este es uno de los mayores retos: la difusión efectiva del patrimonio para conocerlo, para quererlo, para respetarlo, para usarlo y para disfrutarlo.

¿Cómo, cuándo y por qué decidiste abrir un blog dedicado a tu especialización profesional?

reharq* surgió a raíz de un castillo en ruinas: mi proyecto fin de posgrado consistió en la puesta en valor de un castillo en la provincia de Toledo. El hecho de haber intervenido en un bien patrimonial protegido, pero en estado de ruina pese a su gran potencial, su fantástica historia y su singularidad, influyó en gran medida en la decisión de animarme a escribir un blog sobre difusión del patrimonio, convencida de que ‘solo lo que se conoce se cuida y se protege’. A esto debemos sumarle que adoro comunicar; bien sea dando una conferencia, bien sea escribiendo en el silencio de las 4:00 AM. De hecho, la gente que me conoce dice que escribo como hablo y, supongo, esa cercanía y frescura es parte del éxito de reharq*.

Y, para terminar, en tu opinión, ¿la presencia online es una obligación para los arquitectos con los tiempos que corren o sigue siendo una opción?

Creo que es una opción, ya que hay que invertir una gran cantidad de tiempo si queremos crear marca e identidad digital. En mi caso, le debo muchísimo al blog y a sus lectores, que son la caña. Después de dos años publicando contenido propio e inédito semanalmente y tras varios premios, reharq* ha dado el salto al mundo offline y se ha convertido en una empresa de comunicación sumamente entusiasta que da un novedoso enfoque a la difusión del patrimonio. Ayudo a mis clientes a romper esa barrera comunicativa entre el patrimonio que gestionan y la sociedad que usa ese patrimonio y, en consecuencia, ¡lo mantiene con vida!

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